Diario de Carcosa /13

 

Entrada #38 (03/06/2017)

Ahora que me deshecho del portátil, han decidido atacar por el móvil. Cada x tiempo recibo un mensaje de texto, vía remitente desconocido, que repite una y otra vez: "¿Lo has encontrado?". ¿Encontrado? ¿A qué se refiere? ¿A Marten? ¿A mi virgo perdido? ¿O tal vez a algo más siniestro y peligroso? Entre los múltiples objetos que abarrotaban su collage Marten había escrito, a mano: "CUANDO LO VES, YA ES DEMASIADO TARDE". ¿Cuándo ves qué? ¿Y demasiado tarde para qué? ¿Eso era lo que le había pasado a él? Pobre Marten, perdido en un mundo alienígena, donde estrellas negras brillan en los cielos y Él es la ley suprema. ¡Es tan terrible caer en las garras del Dios vivo! Pero ¿por qué he pensado eso? ¿Tal vez es un recuerdo subconsciente? Si hay entrada, tiene que haber - necesariamente - una salida.
No sé cuánto tiempo más podré permanecer aquí encerrada. La comida se acaba, y no me atrevo a beber el agua del grifo. Supongo que mientras salga de día, a pleno sol, y rodeada de gente, todo estará bien. Quizás eso es lo que pensó Marten. Si le hubiese hecho caso durante los últimos días... pero parecía tan ido, y decía cosas tan extrañas.
El móvil vuelve a sonar otra vez. El mensaje es el mismo, pero con una pequeña variación. Esta vez han añadido al final: "TE ESPERAMOS". Pues por lo que a mí respecta, podéis esperar hasta que el infierno se congele. Voy a ser más lista que todos vosotros, cabrones. Sólo tengo que hablar con Harry. Él lo entenderá, y sabrá que hacer. O al menos, con quien tengo que hablar para escapar al asedio del Club Social Carcosa, un club que ya no existe desde 1952. Pero, como diría el mismo Harry, para el mal, sesenta y cinco años no son nada. Y menos aun según la cronología de Carcosa.

(Continuará)

© Alejandro Caveda (Todos los derechos reservados).
Este relato ha sido registrado en Safe Creative (Registro de la propiedad intelectual) de forma previa a su publicación en el Zoco.

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