John Connor a través del tiempo y del espacio


"Si estás oyendo esto, eres la Resistencia".

John Connor es un fantasma. Mientras que otros personajes de la saga se han construido con más consistencia (Sarah Connor) o han contado siempre detrás con el mismo actor (Arnold Schwarzenegger, Earl Boan, etc.) la figura de John Connor se ha construido paso a paso, con diferente aspecto a lo largo de los años, y a veces incluso de forma contradictoria con lo ya visto en pantalla.
La primera vez que oímos hablar de Connor es en la película original de 1984, cuando Kyle Reese le habla a Sarah acerca del futuro líder de la resistencia. En aquel momento la información es muy exigua, probablemente porque el propio Cameron no tenía aun claro cómo iba a desarrollar la historia, pero es evidente que Connor ya sabía que Reese era su padre, puesto que se aseguró de enviarlo al pasado, además de darle la fotografía de Sarah que esta se hace al final de la película. En su novela gráfica The Burning Earth (1990) Alex Ross visualiza a Connor como un veterano delgado y prematuramente envejecido, en torno a la treintena (1), de aspecto serio y con barba y melena rubias, cual general Custer en Little Big Horn.


No es hasta Terminator 2: El Juicio Final (James Cameron, 1991) que podemos ponerle rostro a John Connor, y por partida doble: el actor Michael Edwards tiene una breve aparición como el John Connor del futuro, mientras que durante el resto de la película el personaje corre a cargo de Edward Furlong, una de esas jóvenes promesas que con el tiempo se han desdibujado hasta casi desaparecer del primer plano (2). Furlong, no obstante, cumple como ese John Connor preadolescente (3), algo perdido y desencantado, que tiene que empezar a asumir su papel como futuro líder de la resistencia humana frente a Skynet. Respecto a Edwards, pese a su escasa presencia en pantalla, su caracterización como el Connor adulto ha alcanzado un cierto estatus de canónica, y de hecho, en Terminator: Salvation (2009) vemos como Christian Bale recibe algunas de las heridas que su yo más viejo mostraba en el rostro en la antedicha T2.


Curiosamente, cuando volvemos a ver a Connor en imágenes (en Terminator 3: La rebelión de las máquinas, 2003) no es con los rasgos físicos de Edward Furlong, sino con los de Nick Stahl, otro interprete de trayectoria más bien discreta que venía de trabajar sobre todo en el medio televisivo y que da vida a un solitario John Connor de 22 años (4) que ya se ha acostumbrado a pasar su vida ocultándose de Skynet, borrando todas sus huellas e intentando evitar dejar tras de sí cualquier pista digital que pueda ayudar a los Terminators a dar con su paradero. Aunque muchos seguidores de la franquicia abominan de esta tercera entrega, lo cierto es que en ella se nos proporciona mucha información acerca del propio Connor (como su matrimonio con Katherine Brewster, o la fecha de su muerte, el 4 de julio de 2032 a manos de un T-850) y de su madre, Sarah, que Terminator: Salvation (2009) recoge como oficiales.


La continuidad se complica con la serie de televisión Las crónicas de Sarah Connor, en pantalla entre 2008 y 2009, donde Lena Headley interpretaba a la antedicha Sarah mientras que en esta ocasión el rol de John Connor recaía en el joven actor (y músico) Thomas Dekker, un intérprete con una trayectoria tan discreta como la de sus predecesores, pero que por aquel entonces había alcanzado cierta popularidad gracias a su papel como Zach en Héroes (2006-2007). Tras un breve prólogo ambientado en los noventa, Sarah y su hijo saltan varios años hacia el futuro (concretamente, hasta el año 2007) para escapar de la persecución de un nuevo modelo de Terminator, e intentar destruir a Skynet antes de que tenga lugar el Juicio Final. Como vemos, la serie de televisión omite por completo de la continuidad la tercera entrega de la saga para tomar única como referencia los dos filmes clásicos de Cameron. A mayor abundamiento, al principio de la serie se supone que John tiene 16 años, lo que situaría su nacimiento en 1983, no 1985, y viene a añadir más confusión sobre el personaje y sus orígenes. Por desgracia, la serie sólo tuvo dos temporadas y en medio se vio afectada por una huelga de guionistas, por lo que muchas de las tramas y pistas que apuntaba quedaron a medias al no rodarse más episodios.


Sin embargo, el final de la misma coincidió con el regreso de la franquicia a la gran pantalla, en una cuarta película dirigida por McG, que había de ser a su vez la primera entrega de una nueva trilogía ambientada en Los Años Oscuros, tras el Día del Juicio y el alzamiento de Skynet. El filme contaba con la baza de tener como John Connor a todo un intérprete del talento y prestigio de Christian Bale (5), apoyado por un sólido reparto que incluía a Bryce Dallas Howard como su esposa (en sustitución de Claire Danes) o el australiano Sam Worthington como un nuevo modelo de Terminator semihumano. En un guiño dedicado a los seguidores más veteranos de la saga, el realizador logró traer de vuelta al T-800 original de 1984, con el rostro del propio Arnold Schwarzenegger, gracias a los avances en efectos digitales, que tanto juego darían poco después en Terminator: Génesis. Por desgracia, el guión de Salvation presenta numerosas inconsistencias (una vez que Skynet tiene prisionero a Kyle Reese, ¿para qué necesita atraer a John Connor? E incluso suponiendo que eso tenga cierta lógica, ¿por qué enfrentarlo a un único Terminator cuando puede lanzarle encima un ejército de ellos o directamente destruir la ciudad con Connor y Reese dentro?). Lo cual, unido a problemas de financiación y de derechos, dieron al traste con el proyecto de rodar una nueva trilogía, aunque el guionista y escritor J. M. Strazynsky si continuó y concluyó la trama de la película en una maxi serie de 12 números para la editorial norteamericana Dark Horse Comics (6).


Cuando parecía que la franquicia estaba bloqueada y que no daba más de sí, saltó la noticia de que Arnold Schwarzenegger volvería a encarnar al cyborg asesino en un nuevo proyecto que no era tanto una secuela como un reseteo en regla de toda la saga. Terminator: Génesis (Alan Taylor, 2015) tan sólo acepta como "oficiales" las dos primeras películas (al igual que la serie de televisión de Sarah Connor) e incluso juega con los viajes en el tiempo (uno de los ejes argumentales sobre los que gira toda la trama de Terminator) para alterar la línea temporal anterior y establecer una nueva continuidad en la que muchos de los acontecimientos que creíamos conocer hasta ahora han cambiado o directamente no han tenido lugar, en especial en todo lo referente a John Connor, que aquí se convierte en el villano de la historia al transformarse en un nuevo modelo de Terminator tras ser infectado con un nanovirus por Skynet. El final de Génesis dejaba muchos cabos sueltos, por lo que cabe pensar que la intención de los responsables del filme era resolverlos en futuras entregas que de momento no se han concretado, aunque hay un proyecto en pre-producción llamado Untitled Terminator Reboot previsto para 2019. En cuanto a Connor, en esta ocasión está interpretado por el actor Jason Clarke, quizás no tan atractivo como Bale, pero sí mucho más solvente que algunos de sus predecesores, y que cuenta en su currículo con títulos tan interesantes como Enemigos públicos (2009), Wall Street 2 (2010), Zero Dark Thirty (2012), El gran Gatsby (2013), Asalto al poder (2013), El amanecer del planeta de los simios (2014) o Everest (2015), por poner varios ejemplos. Por desgracia, su trabajo en esta película se resiente por el tratamiento que le dan los guionistas al personaje, al traicionar su esencia para convertirle en el nuevo lacayo de Skynet. Un giro argumental interesante, pero que no gustó a los fans más veteranos de la saga.


¿Qué nos deparará el mañana? "El futuro siempre en movimiento está", decía el maestro Yoda, y es cierto; máxime cuando hablamos de historias como esta en la que el tiempo y sus paradojas son parte esencial de su ADN. Sin embargo, pese a los sucesivos vaivenes de la continuidad, Connor mantiene su estatus como héroe y salvador de lo que queda de la humanidad del futuro. Y es que en estos tiempos oscuros que vivimos, necesitamos más que nunca héroes que nos den esperanza, como Kyle Reese, Sarah o el propio Connor.
Si estás leyendo esto, tú también eres la Resistencia.

Para saber más:

(1). Se supone que Connor nace el 26 de febrero de 1985, por lo que en el momento de su muerte (2032) tendría 47 años.
(2). Aparte de este filme, su otro gran trabajo digno de recordar es su papel como hermano menor de Edward Norton en American History X (1998).
(3). Connor tiene 10 años durante los hechos narrados en el filme.
(4). Lo que situaría su nacimiento en 1981, no en 1985, más atrás aun que la serie de televisión (?).
(5). El inolvidable Batman / Bruce Wayne de la trilogía fílmica del Caballero Oscuro de Christopher Nolan.
(6). En un futuro artículo analizaremos en profundidad las diversas series de comics ambientadas en el universo de Terminator.

Filmografía:

- Terminator (1984).
- Terminator 2: El día del Juicio (1991).
- Terminator 3: La rebelión de las máquinas (2003).
- Terminator: The Sarah Connor Chronicles (2008-2009).
- Terminator: Salvation (2009).
- Terminator: Génesis (2015).

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